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Especializado para los periodistas
PRIMERA DIRECTORA DE UN MEDIO ESCRITO NACIONAL
Hoy cada vez más mujeres comparten las jefaturas y las dirigencias de instituciones, organismos y medios de comunicación, terrenos que anteriormente eran exclusivos de los hombres.
Ese cambio ha sido gracias al impulso a forjadoras quienesla periodista Josefina Gutiérrez Agüero quien dirigió el primer medio escrito, el Semanario Primera Plana del Colegio de Periodistas, durante la presidencia de Ricardo González Camacho (1991), colega, posterior a Nora Ruiz de Angulo quien dirigió Monumental y anterior a Ivonne Jiménez ex directora de La República y Amelia Rueda en televisión que tuvieron esa gran responsabilidad.
¿Qué la motivó por el periodismo?
Desde pequeña, mientras mis hermanos jugaban, me dedicaba a ver revistas que papá llevaba a casa. Ya de estudiante me hice aficionada a la lectura y me encantaba redactar y participar en todos los concursos que hacían sobre redacción de diferentes temas y a ayudar en los periódicos que elaborábamos en el colegio.
¿Cómo fueron sus inicios?
En realidad fue duro, porque realicé toda la universidad trabajando y me daban poco permiso para estudiar. Pero aún así, el tiempo que necesitaba de estudio, lo reponía por las noches, aunque a veces me amenazaban en el Departamento de Personal. Entonces negociaba: “a mí no me pagan extras”. Por lo tanto, las horas de más para mis estudios las repongo por las noches. Y así me las iba arreglando para que no me dijeran nada.
Salía mucho de gira y estudiaba en los vehículos cuando iba de viaje. Me costaba comprar libros, por lo que tenía que arreglármelas con los que me prestaban o visitaba a menudo las bibliotecas para salir adelante.
Casi no podía participar en las actividades de la Semana Universitaria, pues andaba con el tiempo muy limitado. Sin embargo, a medida que iba avanzando en la carrera, dejé mi puesto de Secretaria Ejecutiva, con el que me pagaba mis estudios en la Universidad, para asumir la oficina de Relaciones Públicas del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), donde laboraba.
¿Qué colegas consideran marcaron su carrera?
Podría decir que la única persona que marcó mi vida en todos los campos, tanto como estudiante, así como profesional, fue el Padre Armando Alfaro. Él me dijo cuando me gradué como bachiller en la Universidad de Costa Rica (UCR), ¨mijita, tiene que seguir adelante, porque llegará un momento en que el bachillerato no va a ser nada¨. Y en esos tiempos tampoco eran muchos los licenciados. De él aprendí todo lo que soy. Pues tenía una excelente ortografía y una excelente redacción y cuando leía lo que él escribía, nunca me quedaba con la duda de saber el significado de alguna palabra nueva que él utilizaba en sus redacciones. Además me acostumbré a darle una última lectura a sus editoriales, a los cuáles tenía permiso de meterle mano si consideraba que era necesario.
Compartir tantos años con él me enriqueció profesionalmente.
¿Los comunicadores hemos olvidados la responsabilidad de la formación ciudadana y nos hemos dedicado más a informar?
Definitivamente, esta es una gran verdad. Parece que siguen únicamente los lineamientos del medio y se olvidan como los comunicadores tenemos la obligación no solamente de formar, sino también de educar. No podemos deshumanizarnos tanto, como sucede ahora. Lamentablemente muchos colegas van perdiendo de vista todo aquello por lo que estudiaron y la formación que recibieron. Nada de lo bueno que se hace por una comunidad es noticia. Nada de lo positivo es noticia. Sólo aquello que suene a amarillismo o a sensacionalismo. Desde luego que hay honrosas excepciones.
En el Eco Católico y Telefide tuvo la oportunidad de hacer periodismo formativo
En el Eco Católico sí, precisamente por tratarse de un medio, propiedad de la Iglesia, donde la mayoría de los temas son para educar y formar a la gente. Veintiséis años de mi vida los utilicé trabajando desde esta óptica.
En Telefides mi trabajo fue muy diferente, pues durante 3 años manejé la parte administrativa del canal. Periodísticamente lo único que hacía era revisar los textos para comerciales y los proyectos del Director, tanto en la parte de redacción como de ortografía.
Desde luego que toda la información que generábamos era siempre positiva, de formación y sobre todo educativa.
¿Considera que la ética y la moral deben ser temas inactuales permanentes en la agenda de los medios de comunicación?
Desde luego, eso es lo óptimo y debe ser esencial. Así se evita el caer en ese estado de desinformación que se produce muchas veces cuando se da la noticia. Debemos tener ética y equilibrio en lo que informamos. Apegarnos a la verdad y a la objetividad, sin perder la sensibilidad y cuidando mucho la forma en que lo hacemos. Si no, ¿cómo vamos a formar a la opinión pública?. Se sabe, de hecho, que en nuestra profesión la objetividad es difícil, pero no es imposible. Es doloroso ver el tipo de preguntas que hacen los periodistas cuando están entrevistando, ni siquiera perciben el dolor ajeno con tal de obtener lo que necesitan.
¿Qué le gustaría realizar en esta nueva etapa en la Municipalidad de Desamparados?
La Oficina de Prensa de la Municipalidad de Desamparados es una nueva etapa de mi vida, pues gracias al trabajo que se realiza en el campo de la proyección social en un cantón conformado por 13 distritos, con un desarrollo urbano extensivo y un exceso de población, son muchos los proyectos que se están manejando en el campo urbanístico, social y ecológico, incluyendo a todos los desamparadeños y desde luego, a una población muy importante como son los migrantes.
Muchos organismos internacionales tienen los ojos puestos en este cantón, así como sus proyectos, que ya están siendo ejecutados en conjunto con la Municipalidad de Desamparados, apoyando todas las cosas buenas y beneficiosas que desde esta institución se quieren hacer para que este cantón sea un lugar digno de todos sus ciudadanos
Por lo tanto, tengo la oportunidad de informar, de formar y de dar a conocer a la comunidad sólo cosas positivas.
¿Cómo es la vida de una mujer periodista?
Creo que eso depende mucho del medio en que se trabaje. La mía fue un poco sacrificada por ser madre soltera, pero gracias a Dios siempre conté con el apoyo de mi madre para la crianza y cuido de mi hijo. Sin embargo, los primeros 4 años lo privé un poco de mi compañía, para seguir adelante con mis estudios y poder obtener la licenciatura.
Por lo demás, creo que es igual que cualquier profesional. Trabajar, llegar a casa a revisar cuadernos, tareas, alistar uniformes y luchar toda la vida hasta verlos hechos unos profesionales. Al final se casan y uno no termina de descansar, pues siempre se vive pendiente de ellos.
Pero es cuestión de saber llevar el trabajo y las obligaciones, que al final de cuentas, te llenan siempre de grandes satisfacciones personales.
¿Qué recomienda a las jóvenes que opten por esta profesión?
Que la competencia es muy fuerte, porque las universidades privadas están graduando muchos profesionales en ese campo. Por lo tanto, deben prepararse lo mejor que puedan y adquirir conocimientos en diferentes temas. Ser periodista o comunicador, no solamente es trabajar en los medios televisivos. Se puede informar con veracidad, con ética, con apego a los principios básicos, desde otros medios.
El comunicador debe leer mucho y prepararse para que abarque temas como el periodismo científico, salud, el aspecto social, las radios comunitarias y la televisión educativa, etcétera.
Estos son aspectos que debemos manejar en nuestra profesión, pero que muchas veces por querer figurar dejamos de lado.
¿Qué metas personales le gustaría realizar?
Cuando me pensione, quiero aprender a nadar. Me encantaría llevar clases de piano, si es que tengo oído para la música. Aunque creo que sí, pues en todos los años de colegio fui una de las voces principales del coro. Y llevar cursos libres en la Universidad de temas que me interesen. Además quiero aprender todo lo referente a la hidroponía - ultivo de plantas en soluciones acuosas-.
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