Histórico
Río revuelto, ganancia de pescadores
| Miércoles 16 de Mayo, 2012|
RIO REVUELTO, GANANCIA DE PESCADORES
Carlos Fernández Cerdas
Editorial del programa Charlemos Radio Actual 107.1 F.M.Mayo 2012 La falta de controles legales para la difusión de contenidos de televisión abierta en sistemas de televisión de paga, pareciera ser el origen de fondo en el desacuerdo que se suscita en estos momentos entre Canal 9 y la empresa Cabletica, en un acto que semeja un legítimo reclamo de “salida al mar” a la segunda más importante de las cableras del país.
En otras naciones- como en México-, es todo lo contrario; son las cableras, las que al comercializar con el contenido de la televisión abierta, deben pagar una suma altísima a los canales, tomando en cuenta que para esa producción se necesita de un renglón muy importante a reconocer como es el costo real, máxime cuando se producen programas locales.
La producción local -hay que aceptarlo- tiene un costo elevado, no sólo porque tiene que acudirse a un personal especializado, sino porque requiere de un desplazamiento a todo el país, la transportación de equipo y recurso humano de calidad.
Canal 9 ha demostrado, en tan sólo 7 meses, no ser una empresa importadora simplemente de enlatados, sino que hace un gran esfuerzo por reforzar la identidad del costarricense, fortalecer nuestros más arraigados valores que sustentan los instrumentos democráticos más apreciados de los que gozamos desde nuestra antigua vida republicana.
Es ahí donde radica la importancia de que un canal se proyecte positivamente hacia la sociedad, no con telebasura, sino con un portafolio de creatividad nacional, que refuerce ese vacío que padecen muchos de esos medios electrónicos.
Tampoco la misma producción nacional está exenta de antivalores y todo dependerá pues de cómo se perfila y a qué publico se enfila, porque lo que finalmente vale es si el contenido está acorde con una sociedad que reclama reforzar más nuestra identidad nacional y reeducar – en alguna medida- a una generación cada vez más alejada de sus raíces.
Los diputados de la Asamblea Legislativa tienen tremenda responsabilidad en entrarle a proyectos que aglutinen leyes y reglamenten la materia de marras, porque tal parece que una resolución- ambigua de sala constitucional- es lo único con que se cuenta en estos momentos para un ordenamiento que exige claridad y precisión analítica.
De no unificar y reglamentar las relaciones contractuales entre canales abiertos y cableras, no se tendrá un panorama claro de las obligaciones en ambas partes y tendremos siempre una interpretación antojadiza, fácilmente traducida, de acuerdo con intereses más comerciales que legales.
Entonces es fácil que tengamos que navegar entre los reclamos que van de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) a la Comisión para Promover la Competencia (Coprocom) y una tercera: la Comisión Nacional del Consumidor, estas dos últimas adscritas al ministerio de economía, pero en ninguna de ellas sabemos qué exigir porque no tienen claro sus objetivos institucionales y es muy fácil que rebotemos de un lado para otro.
Claro está que los suscriptores tienen derecho- cuando están adheridos a la televisión por cable - a sugerir la inclusión de determinados canales que creen deben estar en la parrilla o programación porque consideran que les proporciona algún tipo de satisfacción.
Según la Sala Constitucional, las cableras deben incluir dentro de su paquete de canales a las propuestas costarricenses que tengan cobertura en, por lo menos, un 60% del territorio nacional, cumplan con 14 horas mínimas de transmisión diaria y tengan índices de audiencia “aceptables”. Así lo establece el artículo 138 del reglamento de la Ley General de Telecomunicaciones del 2008.
Entre una reglamentación abundante y un ordenamiento nulo, esto es todo lo que se puede rescatar, una resolución escueta, directa, pero también de interpretación antojadiza la que lamentablemente Cabletica interpreta como una inclusión del canal 9 en sistemas no populares y de poca sintonía.
El Canal 9 se capta en Cabletica digital 109 y sistema abierto en 102.5, con la excusa de que se trabaja en la digitalización de todos los canales durante el año.
Sin embargo, Cabletica no sabe responder cuando se le pregunta ¿si la mayoría de suscriptores están en el paquete digital y si considera que un mayor porcentaje de hogares tiene un televisor digital?
En el pasado- y como jurisprudencia- Extra TV 42 (UHF) se vio en la penosa necesidad de pedir- por instancias judiciales- se le incluyera su programación en Cabletica; lo logró y dejó abierto el portillo para futuras peticiones de canales colegas.
Debemos aprender de otros países en donde la terminología- de esta materia- es más rica y más interpretativa; podemos -sin entrar a un plagio total- rescatar condiciones que se ajusten a nuestro medio para lograr un entendimiento y sobre todo no afectar el derecho sagrado de elección del televidente que paga en la televisión restringida. Por ejemplo el término “must carry”, se refiere a la obligación de las firmas de TV de paga de transmitir las señales de televisión abierta en sus paquetes. Esta legislación se usó en estados unidos para obligar a la tv restringida a dar cabida en su programación a las transmisiones locales, sin necesidad de algún pago.
En cuanto al “must offer”, se refiere a la obligación impuesta a las televisoras de canales abiertos a ofrecer a un precio sin discriminación su oferta a las empresas de TV de paga, previo el pago de una contraprestación.
Cable tica no puede, pues, cobrar sumas antojadizas, porque el Canal 9 no hace uso de un recurso, posiblemente inexistente en nuestras leyes, como es el “must offer” porque no media interés en el dinero, sino en la justa inclusión de una empresa que no sólo da un plus a las cableras- por su contenido alto de producción local-sino que su imagen en alta definición (HD), sus equipos con tecnología de punta y una rica resolución de pantalla, la hacen acreedora a un trato especial en la programación de esa subsidiaria de Televisora de Costa Rica, poseedora del canal 7
Las redes sociales han patentizado su rechazo a la actitud de Cabletica por negarse a incluir a Canal 9 en su programación y sorprende a tirios y troyanos esta posición obcecada, pues somos conocedores del respeto a la libertad de expresión y de prensa de la familia Picado en una sociedad que les aprecia por ser íconos de la producción pionera televisiva y ser emblema y alma de un país de paz como Costa Rica.
|
Agregar comentario
Comentarios



