Martes 11 de Diciembre, 2018
Histórico

Yo fui, un hombre con suerte

Sábado 20 de Noviembre, 2010
Jesús “Tuzo” Portuguez de Costa Rica para el Mundo
YO FUI, UN HOMBRE CON SUERTE
Jesús Tuzo PortuguezCombatió en más de 25 países acumulando 235 peleas a lo largo de su carrera.
Es el único boxeador costarricense en haber peleado cinco veces en el mítico Madison Square Garden.

¡Cómo va a vender helados!, un hombre que viene de pelear en el Madison Square Garden y de Europa. No tenía nada que perder y tenía que llevarle el sustento a mi familia, así que empecé a vender helados…mi ruta fue Golfito y Ciudad Neilly donde había peleado, llegué a vender 25 mil helados en tres días en las bananeras, ganaba más que el gerente de la Dos Pinos, prosperé tanto que llegué a tener seis camiones con su respectivo chofer.

Henry Navarro Badilla
carné 2165
Badilla82@hotmail.com
Jesús Tuzo PortuguezEste gran boxeador de fama mundial, nació el 12 de noviembre de 1927, en el Barrio Los Ángeles de San José, es el quinto de siete hermanos, hijo de Jesús Portuguez Guzmán e Isabel Echeverría Rojas (q.d.D.g.).

Se casó tres veces y tuvo cuatro hijos, un hombre y tres mujeres, Jesús Alberto Portuguez, Elisa María Portugués, Karla y Stefanie Portugués Miranda. Ahora a sus 83 años vive en San Francisco con su esposa doña Doraine Miranda. Además tiene cuatro nietos.

Es conocido como Tuzo desde niño, ya que su familia lo apodo así para diferenciarlo de su difunto padre, quien también se llamaba Jesús y era conocido como Chuz.

A los ocho años comenzó la práctica de los deportes. Se inició en la escuela con el baloncesto mas duró muy poco, él mismo recuerda que era muy ágil y se movía bien por toda la cancha, pero en una ocasión su maestro lo regañó y él quiso golpearlo, y le prohibieron jugar baloncesto.

Luego se incorporó al deporte número uno de Costa Rica: el fútbol estuvo un poco más, jugó en el equipo de Barrio Los Ángeles, una zona urbano marginal del Sur de San José y en las Ligas Menores del Saprissa, donde llegó cuando corría el año 1935, llamado por don Ricardo Saprissa Ayma, allí se desempeño en todas la posiciones excepto de portero, ya que esta posición nunca le gusto, fue defensa central al lado de Mario “Catato” Cordero.

“Jugué fútbol hasta los trece o catorce años, pero como en ese tiempo no se ganaba bien, lo dejé y me dediqué al boxeo por que en ese tiempo tenía más oportunidad de sobresalir debido a mi pegada, a la resistencia y agilidad. Además,
ganaban mejor los boxeadores que los futbolistas en ese entonces.”

Después de su paso por el fútbol Tuzo se desempeño como peón de construcción al mismo tiempo que se iniciaba en el boxeo, duró año y medio en ese trabajo, incluso fue parte del grupo de trabajadores que construyeron la casa de don Antonio Escarré (quien da nombre al estadio de béisbol más importante del país), en la Sabana.

Para 1940 inició la práctica del boxeo, deporte que le daría gloria y fama mundial, durante 23 años. Se retiró del boxeo profesional a los 34 años de edad en 1962, luego de disputar 235 peleas desde Costa Rica hasta África.

Inicio en el boxeo cuando iba a ver a Emilio Castrillo (El Campeón Caballero), quien además de ser boxeador era su cuñado en esa época. “Iba a los entrenamientos y lo observaba, cuando él terminaba me ponía a golpear el saco y a brincar la suiza como él lo hacia”.

Con el tiempo Emilio lo motivo para que practicara boxeo e incursionara en uno de los deportes más duros, el cual requiere una entrega y dedicación diaria. Él fue su mentor.

En ese momento decidió que si iba a dedicarse de lleno al deporte de los guantes, lo haría de la mejor manera, cuidándose como muy pocos lo hacen: comiendo bien, entrenando duro y alejándose de los vicios, era pobre y entendió que su única opción para viajar por el mundo era de ring en ring.

“Mi primera pelea fue contra Cholo Solano, la cual no era para mí sino contra mi hermano Carlos, pero él se hecho para atrás y yo le hice frente”. A partir de ese momento, sin que él se diera cuenta inició su larga carrera boxística.

Jesús Tuzo PortuguezA sus 15 años, se enfrentó a un gran boxeador nacional de la época, contra Vicente Sterling; al principio la Comisión Nacional de Boxeo no se lo permitía por ser menor de edad y además le decían que él era un prospecto y que si peleaba con Sterling o con Al Cambell se podía quemar ya que ellos eran boxeadores consagrados.

Luego de la negativa, personas influyentes del boxeo intercedieron a su favor ante la Comisión y logró el permiso para que se realizara el combate… ¡ganó sin apelaciones!.

La mayor parte de su carrera la realizó en Nicaragua. Como derrotó a los mejores boxeadores de ese país, se fabricó una enconada rivalidad con el entonces presidente Anastasio Somoza García (padre de Anastasio Somoza Debayle, "Tachito"), quien se encargó de traer a los mejores boxeadores de Cuba, incluso a los campeones de España y Paraguay para que lo vencieran, pero no pudieron con la contundente pegada y agilidad del tico.
Debido a su buena fama viajó alrededor del mundo como boxeador, Tuzo peleó en más de 25 países en cinco continentes, EEUU, España, Italia, Casa Blanca, Colombia, Aruba, Curacao fueron algunos de los sitios que visitó. Además, fue el estelar de veladas boxísticas de las ciudades más importantes de la época como Detroit, Chicago, Londres, Paris y New York.

Es el único tico en la Historia con el honor de haber sido protagoJesús Tuzo Portugueznista de la cartelera del prestigioso Madisson Square Garden. El 16 de diciembre de 1949, se enfrentó a Beau Jack… ¡otro triunfo! Esta fue la primera de sus cinco peleas en el Madisson.

Luchó contra grandes boxeadores como; Baby Cullinberg, Chicho Varona, George Coob, Jappy Keer, Jorge Castro y Mario Coll, por mencionar algunos. Cuando estaba peleando en Estados Unidos entrenó con uno de los grandes de esa época, Rocky Marciano, con quien coincidía en el gimnasio.

De hecho en ese país tuvo que salir a vendarse fuera del ring para la gente lo viera ya que no podían creer que él tuviera una pegada tan fuerte en la derecha y como en la izquierda, creían que se ponía algo en las manos que ayudaba a fortalecer sus golpes.

“Mi manera de boxear gustaba mucho porque era un hombre fajador, siempre iba al frente buscando la pelea al cuerpo, tenía una condición increíble incluso llegué a levantar las manos para que mi rival me golpeara porque no sentía nada, era un fenómeno, lo hacia para molestar a mi contrincante y desconcentrarlo, hasta que la Comisión Mundial de Boxeo me lo prohibió”.

Nunca disputo un Campeonato Mundial porque a los organizadores no les gustaba la idea de que un latino pudiera ganarlo y restringieron las peleas. Aún así peleó y derrotó a muchos que luego fueron campeones europeos o mundiales.

“En mi carrera lo único que me falto fue ganar un Campeonato Mundial, pero jamás me importó un cinturón del mundo porque mis triunfos eran de campeón; la gente me apoyaba y aplaudía con cariño. Cuando perdía me bajaba del ring, levantaba las manos y el público me ovacionaba como si hubiese ganado. Era tanto el apoyo que en la siguiente pelea, me pagaban más. Mi presencia garantizaba llenazos.

Tuzo es reconocido por ser el primer centroamericano en formar parte del escalafón mundial y estar entre los 10 primeros de la división de los medianos para el 15 de febrero de 1950. Además se encuentra ubicado como el mejor boxeador tico de los pasos medios con 122 puntos, a nivel latinoamericano es el número 29 y a nivel mundial el 329, con un record de 78 peleas, ganadas 40(20 KOs), 31 pérdidas y 7 empatadas.

Nunca fue destronado como Campeón Centroamericano y reinó invicto en los escenarios nicaragüenses, por cinco temporadas consecutivas.

Ingreso al Salón de la Fama del Deporte Costarricense en 1969 y como reconocimiento a su carrera deportiva, calidad y entrega como boxeador el 3 de mayo del 2008, Tuzo Portuguez fue incorporado al salón de la fama por el Consejo Mundial de Boxeo.

MEMORIAS DE UNA LEYENDA

Recuerda que en su tiempo había grandes futbolistas como Mario “Catato” Cordero, Rafael “Fello” Meza, Alejandro Morera, Buroy (El Indio), Chime Rojas, “ahora ya casi no hay jugadores de esos que entusiasmen a la gente, hemos decaído en todos los deportes. Antes había más boxeadores, ahora en el mundo ha bajado, en mis tiempos se peleaba cada ocho o quince días ahora se programan peleas cada dos o tres meses.

“Como es posible que tengo cuarenta años de retirado y no ha salido nadie de Costa Rica a pelear en el Garden. Si cuando peleaba había medio millón de habitantes y ahora que hay más de cuatro millones no sale uno, es increíble.”

Cuando jugué en las Ligas Menores del Saprissa, Don Ricardo nos daban el pasaje para que fuéramos a entrenar, fue un gran hombre, muy buena gente y le dio mucho al deporte nacional.

Boxeé en las ciudades más grandes del mundo; Coto 47, Golfito, Desamparados, Limón, Puntarenas, Londres, París, Berlín, Nueva York, Chicago, lo que siempre quise fue que la gente me conociera.

En Golfito no me podían pagar lo que cobraba y me dijeron; Tuzo no te podemos pagar lo que pedís, entonces les dije: “bueno si me dan una botella de vino voy y fui a pelear por una botella de vino (ríe). Ese era yo en el boxeo”.

En mi primer viaje a Europa duré 34 horas en llegar a Alemania, fui porque mi nombre era muy importante en esa época. A mí me pagaban todo, el viaje, la comida y el hospedaje con tal de que fuera a pelear.

Una vez llegando de boxear en Europa me fui a pelear a Limón con dos chavalos en una noche como los vencí se subió otro y también le gané, “era un bárbaro para pelear, esa vez tuvo que sacarme la policía porque la gente se molesto conmigo”.

En Casa Blanca (África) no me dejaron bañarme todos los días porque el agua era muy escasa y me dijeron que si me iba a bañar todos los días que mejor me devolviera, así que tuve que bañarme dos o tres veces por semana.

En Alemania, una vez fui a comer a un restaurante como no sabía el idioma pedí lo primero que vi en el menú y cuando me lo trajeron era huevo con gelatina.

Una de las peleas que más recuerdo fue con Baby Cullinberg comenzó a llover, era tremendo el aguacero pero aún así la gente no se movió. Como íbamos a parar nosotros, seguimos luchando nos resbalábamos en el ring, casi no podíamos ver por la cantidad de agua que caía, era tremenda pelea, incluso paramos un momento para quitarnos los botines y continuamos peleando descalzos por tamaño rato hasta que el conocido Julio Pelota se subió al ring, por supuesto borracho y nos tomó de las dos de la mano y declaró la pelea empatada.

Para mi todas las peleas fueron buenas porque era un aspirante a un Campeonato del Mundo, cuando boxeaba las peleas eran muy duras porque los boxeadores eran superiores a mí, entonces trataba de superarlos.

A Pincho Gutiérrez le debo lo que fui como boxeador, sin él no hubiera podido escalar tan rápido, porque él conocía mucha gente a quien también yo lo respaldaba porque era un buen boxeador.

LLEGÓ LA HORA DE GUINDAR LOS GUANTES
La última pelea de Tuzo Portuguez fue con el nicaragüense Low Gutiérrez en 1962 en el Gimnasio Nacional, el ganador fue Gutiérrez quien mandó a Tuzo contra la lona, el púgil costarricense se levantó cuando el conteo del referí iba por ocho y a pesar de haberse levantado Tuzo tomó a Lou de la mano y se la levanto declarándolo ganador.

Fue en ese momento donde Portuguez decidió retirarse y nunca más volvió a subir a un ring con los guantes puestos. De aquí en adelante Portuguez se dedicaría al comercio.

“Para mí fue muy duro salir del boxeo sin tener un oficio, ya que no pude estudiar y el gusto por la plata en el deporte de mis amores. Como no sabía hacer otra cosa que boxear, me puse a prestar plata de los ahorros que tenía, no pude ser un buen prestamista, ya que para prestar plata hay que ser de corazón duro y nunca lo he sido”.

Jesús Tuzo Portuguez
Perdí casi toda la plata porque la gente a la que le presté no me pudo pagar y me daba no sé ni que no podía cobrar y al final terminé olvidando la deuda.

Un día uno de los que le presté me dijo, Tuzo no puedo pagarte, te voy a dar un camión refrigerado para que lo trabajes, ¡vende helados!

¡Pero yo! como voy a vender helados, un hombre que viene de pelear en el Madison Square Garden y de Europa, entonces ese hombre me dijo, pero “Tuzito” esto te va a dar mucho chance, vas a ganar mucha plata, porque usted es el que va a vender y como es tan querido le va a ir bien.

No tenía nada que perder y tenía que llevarle el sustento a mi familia, así que empecé a vender helados al menudeo como agente de la Dos Pinos, ganaba un porcentaje por ventas y algo más porque tenía la libertad de ponerle el precio a los helados.
Mi ruta fue Golfito y Ciudad Nelly donde había peleado, llegue a vender 25 mil helados en tres días en las bananeras, ganaba más que el gerente de la Dos Pinos, iba cada 15 días, prosperé tanto que llegué a tener seis camiones con su respectivo chofer y me mantuve con el negocio por 20 años.

Jesús Tuzo PortuguezLuego los vendí y construí un apartamento al lado de mi casa y de ese alquiler vivo con mi esposa.

Ahora ya estoy viejo ya no hago nada, me levanto en las mañanas preparo el desayuno, busco un libro para leer, escucho música que por cierto nadie tiene una colección como la mía, tengo Mozart, Beethoven, Vivaldi, Rachmaninoff, Pavarotti, por mencionar algunos.

“La vida mía fue muy bonita, hoy le doy gracias a Dios porque me dejó disfrutarla sanamente y por el cariño con que la gente me saluda aún hoy, cuando salgo a la calle. Fui, un hombre con suerte…”

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