Histórico
WILFREDO CHACÓN: CABALLERO DEL PERIODISMO
| Jueves 19 de Febrero, 2009|
WILFREDO CHACÓN: CABALLERO DEL PERIODISMO
Admirador del periodismo estadounidense, en cuanto a la precisión y la síntesis de la noticia. Recuerda anecdóticamente, como una vez, el genio pintor surrealista Eugenio Salvador Dalí, en España, se presentó en el aeropuerto de Madrid, con un melcochon de pan, de aproximadamente dos metros de largo, para que los periodistas españoles, le preguntaran por el pan, y así evitar preguntas indiscretas a su vida personal. Dalí intentó, la misma táctica, al llegar a Nueva York, pero los periodistas, lo “acribillaron” con consultas muy directas.
Y es que, como bien recuerda Wilfredo, la respuesta a la pregunta, de dónde viene la noticia, proviene de la traducción del inglés, de la palabra “news” (noticia), de la “n” de “north” (norte), la “e” de “east” (este), la “w” de “west” (oeste) y la “s” de “south” (sur). En fin, de todos los puntos cardinales, siendo uno de los mayores genios en el arte de orientar esa rosa de los vientos, el maestro Joaquín Vargas Gené, cuyo olfato periodístico causó envidia y respeto. Wilfredo, rememoró que una vez, en una entrevista a un ex Ministro de Hacienda, le dijo: “¡Qué pena!, Joaquín, no había noticia. ¿No había?, respondió, el ilustre periodista, y ya para la tarde de ese día, Joaquín presentó 8 notas a la redacción relacionadas a la cita con el ex Ministro.
Juan José Arce Vargas
[email protected] ¿Cómo inicia en el periodista?
Era muy fácil ingresar, solamente se necesitaba no tener trabajo, estar de vago y tener un amigo en una sala de redacción (ríe)
A mí me invitó Samuel Bermúdez, quien era mi compañero de colegio y escuela. Muy amigo, de don Otilio Ulate Blanco, en ese momento presidente de Costa Rica. Entonces, don Otilio me lleva al Diario de Costa Rica para que hiciera algo.
Cuando termina, don Otilio su administración, con el ánimo de combatir la fuerza política que tenía la Junta de Gobierno. Algunos políticos de ese tiempo, crean un periódico que se llamaba El País, y Samuel Bermúdez, era su director.
¿Quiénes integraron esa sala de redacción?
Recuerdo a Walter Hernández (Júarez), quien aun sigue escribiendo en La Prensa Libre.
Después de El País, trabaja en otro medio.
Trabajó unos años en La Prensa Libre. Luego, pasó a La Nación. Don Ricardo Castro Beeche, era el director-gerente. La redacción se reunía solo para escucharlo a él.
En la redacción estaban Jorge y Joaquín Vargas Gené, Eduardo Chavarría, Jorge Pastor Durán en Deportes, Salvador Lara Bustamente, hermano de Fernando, Canciller de Costa Rica en ese momento. Tiempo después llegó Manuel Formoso.
También, estuvo Enrique Benavides y Abelardo Bonilla quien era el escritor de los editoriales de La Nación.
¿Qué cubría? ¿Cúal era su temática preferida y cuál no?
Como había estudiado 3 años en la Escuela de Ciencias Económicas, me encargaron las notas de economía, pero era lo que menos me gustaba.
Luego, me encargaron cubrir la Asamblea Legislativa y la Casa Presidencia, eso sí me gustaba: la política y los temas laborales, en los cuales me desenvolví bien.
¿Alguna vez fue amenazado por publicar una noticia política?
Hubo una publicación, en la cual a mí personalmente no me amenazaron, pero al director en ese tiempo, Rafael Ángel Balladares, en una mesa de tragos en el Club Unión, hasta le pegaron.
Cuando estaba empezando toda la legislación laboral en el país, había un Ministro Trabajo, muy estudioso, Otto Fallas Monge, debido a su gran conocimiento en la materia, sus respuestas a las consultas presentadas por peones o cocineras, creaban jurisprudencia y, los Tribunales se pronunciaban en el mismo sentido que el Ministro, eso sí, sin citarlo por supuesto.
¿Cree usted que existen actualmente figuras nacionales que direccionan los pronunciamientos judiciales?
Por ejemplo, las tesis constitucionalistas de Rubén Hernández, muy pocas veces son objeto de contradicción. Cuando él opina, jueces y magistrados ponen mucha atención. Me imagino que en otras áreas, existen personas también muy estudiosas.
¿En qué otros medios trabajó?
En La República, con Rodrigo Madrigal Nieto.
El grupo de Madrigal Nieto que compró La República, no tenía conocimientos en periodismo. Entonces, don Rodrigo se reunía conmigo para que le contara experiencias. Resultó, que en la Embajada Americana tenían 3 o 4 películas sobre el trabajo en varios diarios en Estados Unidos, una de ellas, era del New York Times.
Cuando la empezamos a proyectar la película, Madrigal Nieto decidió que las personas encargadas en La República, tenían que verla, citó a el gerente, Fernando del Castillo (ex magistrado del Tribunal Supremo de Elecciones), esos fueron los parámetros del periódico. En ese grupo, recuerdo, estuvo: Carlos Longhi, Enrique Tovar y Hubert Solano.
También, trabajé en noticias de radio Atenea, Radio Monumental, cuyo director era Armando Vargas.
¿Hizo prensa oficial?
Fui el primer jefe de Relaciones Públicas del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), se llamaba Oficina de Divulgación e Información, la primera oficina de carácter público que existió en el país, porque antes solo la Compañía Bananera, tenía oficina de relaciones pública, pero era privada. Richard Dyer, fundador del Tico Times, fue su director.
¿Cuál es la diferencia y las similitudes entre relaciones públicas y el periodismo?
La diferencia está en la filosofía. En el periodismo hay que publicar todo lo que pasa y en las Relaciones Públicas se publica lo que se hace con un poco de ”barniz”, no se tergiversa. Sin embargo, en ambas la función es la misma: informar.
¿Cómo es el periodismo en el mundo de las agencias internacionales?
Las agencias de noticias internacionales son como empresa de exportación, en la cual se producen millones de bananos, pero solo uno sale afuera. En las noticias es igual, de cientos de noticias, solo salen 3 o 4 al mundo. Exige más cuidado y conocimiento, por ejemplo, si se pone un título: “terremoto en el Poás”, cuando lo lee en Argentina, se preguntan ¿qué es el Poás?, entonces, es necesario detallar que es un volcán ubicado a 37 km al norte de la ciudad de Alajuela. En las agencias se requiere ser preciso y tener más información.
¿Le llamó la atención la televisión?
No, me veía muy feo (ríe).
Una vez, participé en la transmisión de televisión de la toma de posesión de José Joaquín Trejos en Canal 13, el director en ese momento, era José Joaquín Chaverri (actual Embajador del Servicio Diplomático Costarricense) y, necesitaba gente para transmitir y me propuso hacerlo.
Le dije que sí, pero desde las afueras, estuvimos jugando “mejenga” y recibimos a la gente cuando salía de la actividad.
¿Quién fue su mentor en el periodismo?
Samuel Bermúdez, en el Diario de Costa Rica, me enseñó mucho sobre titulación. En La Prensa Libre, Rubén Hernández. En La Nación, Joaquín Vargas Gené, quien enseñaba bastante, porque además de tener el periodismo en la sangre, había recibido unos cursos en España. Es el mejor reportero que conocí, pero mucho de su tiempo, en el periódico lo invertía como escritor y conferencista, no como reportero. Tampoco, lo aprovecharon en la universidad porque dictó un curso sobre Historia del Periodismo, y su fuerte era el reporterismo.
¿Qué se ha perdido del periodismo de esos años?
Las exclusivas. La satisfacción de publicar una noticia que no la tenía ningún otro medio. Recuerdo que escondíamos los apuntes, arrancábamos las hojas de la libreta y las colocábamos en la bolsa, por si un colega nos quitaba la libreta.
En tiempos de Figueres. El maestro era Joaquín Vargas Gené, en La Nación, que era el periódico de oposición. El del oficialismo era La República, pero en La Nación nos dábamos el lujo de publicar hasta 8 exclusivas.
Ahora, no hay esa competencia, ni siquiera en las agencias internacionales. Cuando trabaje en EFE. La primera vez que fui a España, en la sala de teletipos, estaban conectados teletipos de las otras las agencias del mundo: AP, Reuters, Xianhu, UPS, France-Press, etcétera; por si alguna pecaba un “batazo”, no quedarse atrás. La diferencia eran solamente unos segundos, por ejemplo, si la noticia era sobre la muerte del Papa, inmediatamente se activaba una campanilla y envían un “flash” (una primicia con ese título) y llamaba a su corresponsal en el Vaticano.
Ahora ya no hay esa competencia. El periodista debe estar alerta las 24 horas.
|
Agregar comentario
Comentarios
2024-10-22
MichaelUnfoB




cheaper http://rybelsus.tech/# Buy compounded semaglutide online buy rybelsus