Niñas crecen acosadas por discriminación y desigualdad
Valery Castro Colaboradora de Primera Plana | Miércoles 12 de Octubre, 2016
María Daniela Gordón es una joven costarricense que a sus 16 años adquirió una discapacidad a causa de una inflamación medular. Es técnica media en diseño gráfico y trabaja desde su casa. Jada Rehema tiene 11 años, es de Guyana y sueña con ser periodista, ingeniera, artista y doctora. Yamileth Fuentes es guatemalteca, tiene 17 años y es apasionada al baile, canto y al fútbol.
A pesar de ser de distintos países y tener diferentes culturas, algo las une: son mujeres, y anhelan un mundo en el que niñas y adolescentes gocen de los mismos derechos y oportunidades que el resto de la sociedad.
Las tres jóvenes compartieron experiencias y dieron sus opiniones acerca de cómo erradicar la desigualdad y procurar la protección de esta población, en la actividad del Día Internacional de la Niña, organizada por primera vez en Costa Rica por UNICEF y la Vicepresidenta de la República.
“Debemos unir esfuerzos para que ninguna niña sienta que serlo es una condena a la indignidad”, manifestó Perceval.
Lucha por la igualdad
La población de niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe alcanza los 107 millones y es muy heterogénea. Esta incluye jóvenes de zonas rurales y urbanas con distinta identidad de género, de etnias diferentes, con discapacidad, entre otros. Si se pertenece a alguno de estos grupos es aún más difícil superar las barreras que impiden la igualdad.
“En todos los aspectos y en todo lugar se ve la desigualdad entre hombres y mujeres. Por el solo hecho de ser mujer se nos complican miles de cosas y tener una discapacidad lo aumenta. Es como en el caso de la educación, a las mujeres nos dicen que no necesitamos estudiar, y más aún cuando uno tiene una discapacidad”, expresó María Daniela Gordón.
Además de ser mujeres, las chicas deben enfrentarse con el hecho de ser jóvenes en un mundo adultocentrista. “Las personas mayores creen que solo los hombres pueden participar y que las mujeres no. A eso se le suma que somos jóvenes. Nosotras como adolescentes tenemos que hacerles entender que tenemos ideas geniales que pueden ayudar a nuestra población a ser mejor. Debemos tener autoestima, respetarnos y hacer valer nuestra voz”, rescató la guatemaltca Yamileth Fuentes.
Exigir derechos
Durante la actividad se hizo un llamado a la comunidad internacional para poner fin a la discriminación y fomentar la participación de las mujeres jóvenes en todos los aspectos de la vida social, mediante la creación de planes y ejecución de acciones.
Para la niña Jada Rehema, las mujeres pueden reclamar su lugar en la sociedad de diversas formas. “Nosotras podemos empoderarnos haciendo discursos, yendo a la escuela, siendo independientes y participando en la sociedad. No hay que tomar ninguna respuesta ignorante o negativa de nadie. Hay que hacer lo que tenemos que hacer y pelear por nuestros derechos”, manifestó.
Según la Vicepresidenta de la República, Ana Helena Chacón, se tiene una gran deuda con las niñas que solo puede solucionarse conociendo sus requerimientos y urgencias.
“Es necesario escuchar sus voces, darles herramientas que las ayuden a disfrutar sus derechos a plenitud. Nos urge pensar en el ahora, verlas en el presente y actuar en consecuencia, sin dejar las acciones a su favor para el futuro”, señaló Chacón en un comunicado de prensa.
La lucha por la reivindicación de los derechos de la mujer no es algo exclusivo del Gobierno o de las instituciones públicas en general. Debe ser un asunto que se aborde por todas las personas que componen la sociedad.
En la actividad participaron miembros de organismos internacionales como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y la Organización de Naciones Unidas (ONU) e instituciones nacionales como el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), el Instituto Nacional de la Mujer (INAMU), Defensoría de los Habitantes y el Ministerio de Educación Pública (MEP).




