Primera Plana
Histórico


El Cuarto Poder (sétima parte de Alfa y Omega del Periodismo)

| Miércoles 16 de Junio, 2010

EL CUARTO PODER

(SÉTIMA PARTE DE ALFA Y OMEGA DEL PERIODISMO)



Walter Hernández Valle
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La Prensa Cuarto PoderSe atribuye al historiador, ensayista y poeta inglés, Thomas Macaulay, la invención del concepto Cuarto Poder, cuando escribió, en 1843, que " la tribuna ocupada por la prensa ( en la Cámara de los Comunes) se ha convertido en el cuarto poder del Reino."

Naturalmente, no se refería sólo a los periodistas que ocupaban aquella tribuna adyacente al salón de sesiones de la Cámara de diputados, sino, a la prensa, en general y a la gran influencia que ésta ejercía en la opinión pública y en los asuntos del Reino Unido, al reconocerle una importancia similar a la de los clásicos tres poderes del Estado: legislativo, ejecutivo y judicial.

Hay divergencia de opiniones, aun entre reconocidos analistas e historiadores del Periodismo, sobre si la prensa es o no el Cuarto Poder, ya que no pocos la colocan como el Primero.

Quienes sostienen esta última tesis, en sentido positivista, basan su afirmación en el hecho de que la Prensa viene a representar un papel fiscalizador y de equilibrio entre los tres poderes del Estado, que tradicionalmente evitan controversias entre sí. Además, en que es el vínculo entre los ciudadanos y el Estado y las entidades privadas, porque, por su medio, aquellos pueden dar a conocer sus opiniones y críticas. Es, además, el motor que orienta y mueve a la opinión pública. Es el brazo armado de la conciencia ciudadana y el más democrático, puesto que en el Poder Ejecutivo sólo el presidente y los dos vicepresidentes de la República son elegidos por el pueblo y en el Legislativo, apenas 57 diputados. En cuanto al Judicial, los Magistrados son designados por la Asamblea Legislativa. La Prensa, en cambio, es una tribuna abierta a todas las ideas y sectores y por su medio, los ciudadanos no sólo se informan imparcial y verazmente, sino que es la caja de resonancia para exponer sus necesidades, ideas, críticas y proyectos.

Quienes defienden la tesis negativista, aducen que la Prensa es el Primer Poder porque está por encima de los tres poderes del Estado, pues, mediante manipulaciones, es la que determina las decisiones más importantes en un país. Esta es una percepción muy exagerada en un país democrático, no así en los dictatoriales, donde, más bien, la prensa es controlada y manipulada por los gobiernos despóticos. Sin embargo, en los democráticos frecuentemente se presentan casos como el de algún periodista a quien, un criterio distorsionado de la ética periodística, lo lleva en pos de una efímera gloria, como premio por una información sensacionalista, sin reparar en el grave daño que causará a la reputación de funcionarios u otras personas, al publicar conceptos difamatorios infundados e ilegales

Recuerdo la sentencia de un viejo periodista panameño: "la prensa fabrica y destruye reputaciones todos los días" Eso suele ocurrir en todas las latitudes. El poder de la prensa, en efecto, es inconmensurable y puede transformarse, en manos inescrupulosas, en un arma letal, pero, correctamente utilizada, es el vehículo ideal de ideas e iniciativas provenientes de los líderes de opinión y de los ciudadanos en general

EL PODER DE LA PRENSA

Sea el primero o el cuarto, es innegable el gran poder de la prensa. Podría citar muchos casos que lo reflejan, tanto a nivel nacional, como internacional, pero me limitaré a unos pocos, de por sí muy reveladores.

Escándalo WatergateUno de los casos más sonados, en el mundo, fue el de Watergate, entre 1972 y 1974, cuando el Presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, se vio obligado a dimitir ante la magnitud del escándalo. Tal vez la maquinaria gubernamental que manejaba Nixon, pudo haber silenciado y neutralizado las investigaciones sobre el caso, pero la firme intervención de la prensa, especialmente de dos periodistas del Washington Post, alertaron a la opinión pública y al Congreso estadounidense, de la gravedad de los hechos y dieron al traste con la estrategia de Nixon.

En Costa Rica, son notorios los casos de escándalos y juicios, a connotadas personalidades políticas, a raíz de denuncias periodísticas, lo que ha llevado a los imputados a denunciar que han sido víctimas de un "juicio mediático", que los condenó públicamente, aún antes de iniciarse los juicios en los tribunales de justicia.

En ambos casos, se pone en evidencia el gran poder de la prensa.

Pero queda el interrogante de si los periodistas, directores y propietarios de esos medios de comunicación colectiva, fueron o no más allá de lo que se acepta como el ejercicio de la Libertad de Prensa y de Expresión y si utilizaron o no recursos o métodos legales para acceder a sus fuentes de información.

SERIA AMENAZA

No obstante, el poder de la prensa tradicional está, ahora, seriamente amenazado y lo paradójico es que su fin está surgiendo de la misma fuente de la que proviene el ultramoderno periodismo digital: la tecnología de punta. Me refiero al avance incontenible de los movimientos sociales, como el Tea Party, el Coffee Party, el Popolo Viola, en Italia y otros y a su gran influencia en la opinión pública y en los centros de poder, por medio de los blogs, las redes sociales y sus páginas web.

Las redes sociales y los blogs crecen día a día y esto permite a los ciudadanos enterarse de cuanto ocurre en el mundo, casi instantáneamente y tomar sus decisiones o formarse sus conceptos, con base en el intercambio de múltiples opiniones, sin esperar las interpretaciones que ofrecerán, horas después o al día siguiente, los noticieros televisivos, radiofónicos y los periódicos tradicionales.

Estas redes sociales están marcando, también, el fin de la intermediación de los partidos políticos en los procesos electorales, como ya ha ocurrido en Estados Unidos, donde los miembros del Tea Party influyeron decisivamente en la elección de dos senadores.

Estos movimientos están constituidos por personas de diferentes condiciones socio-económicas, credos políticos y religiosos, etnias, sexo, edad, en fin, conforman una poderosa fuerza que lo mismo puede construir que destruir. Todo esto, sin duda, va a cambiar el panorama político mundial, en poco tiempo.

Por otra parte, las impredecibles consecuencias que la errónea o malévola utilización de estas tecnologías, cuyo desarrollo es vertiginoso, puede provocar en todo el mundo, considero que ameritan la pronta intervención de las Naciones Unidas, para disponer el diseño de una normativa obligatoria de cumplir por parte de todos los Estados que la integran, que reglamente el buen uso de ellas y sancione severamente a los infractores.

Como corolario de todo esto y mientras continúe la vigencia del periodismo tradicional, se impone aceptar la obligación, de parte de todos los funcionarios, desde el más alto al más bajo, del Estado y de la actividad privada, sea cual fuere, de respetar la Libertad de Prensa y de Expresión y el derecho de los periodistas a acceder a las fuentes de información, indiscriminada y oportunamente Y para los periodistas y medios de comunicación donde estos laboran, el deber de informar objetiva y verazmente y de respetar las normas que garantizan la ética profesional de quienes ejercen el Periodismo.


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2024-10-22
ScottSmoop

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