Primera Plana
Opinión


Redención del pecado original del SINART

Ing. Juan F. Antillón Freer Ex Director del TVEC-Canal 13 (1978) | Viernes 4 de Julio, 2025

El Canal 13, inaugurado como TVEC, bajo la Administración Oduber Quirós, en Abril de 1978, fue asumido por la nueva Administración Carazo Odio y refundido con otros dos medios de comunicación públicos (revista y estación de radio) bajo una nueva denominación (rebranding) y crearon el sistema llamado SINART . Compuesto por TVEC-Canal 13, Revista Contrapunto y Radio Nacional. Estos medios del Sistema se constituyeron en el bastión  de la TV, radio y publicaciones públicas de Costa Rica, que deberían haber desempeñado un papel vital en la preservación de la identidad nacional, educativa, cultural para el fomento del discurso democrático y garantizar el acceso, a los ciudadanos, con información oportuna, veraz e imparcial. 

A partir de 1978 cada nuevo gobierno nombra un director, posteriormente, Presidente Ejecutivo, y sobre éste recae la responsabilidad de la operación normal de los tres medios. Uno de los pecados originales, que persisten hasta la fecha, es que la Presidencia Ejecutiva del SINART es nombrada por el Poder Ejecutivo y los intereses son desde medianamente a nada autónomos; y  esto dependía del grado de financiamiento en la que participaba el Gobierno Central. 

Como se verá, en la fórmula ideal de modelo de negocios, entre más publicidad (no estatal), donaciones, acuerdos con entes internacionales, que componen los ingresos, mayor posibilidad de lograr una línea editorial independiente. Hoy más que nunca, se vuelve crucial mantener la pluralidad de los medios de comunicación y la radiodifusión de ese servicio público dándole énfasis a :

  1. Integridad democrática : Nuestra democracia requiere que estos medios de comunicación públicos sean realmente independientes, proporcionen noticias imparciales, ejerzan periodismo de investigación y de educación cívica.

  2. Preservación cultural : Los tres medios deben resaltar las tradiciones, las artes y la esencia costarricense, asegurando que la identidad nacional no se vea eclipsada por intereses políticos ni meramente comerciales.

  3. Programación educativa : Este sistema público debe actuar como plataforma accesible para contenido educativo, beneficiando a estudiantes, profesionales y aprendices de por vida.

  4. Diversidad de medios : Sin el SINART, el panorama de los medios de comunicación de Costa Rica estaría dominado por redes privadas, lo que limitaría la información equilibrada.

  5. Transparencia gubernamental:  Medios públicos brindan cobertura de asuntos, debates y políticas gubernamentales, manteniendo a los ciudadanos informados y comprometidos.

¿Cómo asegurar la supervivencia del SINART?

Aquellos medios públicos que han demostrado ser más exitosos, operan con al menos tres de las siguientes características:

  1. Fuentes de financiamiento diversificadas: Reducen la dependencia de los presupuestos gubernamentales y contraen relaciones público-privadas, buscan subvenciones y contribuciones de la audiencia.

  2. Modernización y expansión digital: Se suscriben en otros servicios de transmisión, firman acuerdos que aseguren la legalidad de la difusión del material, participan en redes sociales y promueven contenido digital para atraer a audiencias más jóvenes.

  3. Programación imparcial y de alta calidad: Buscan la independencia editorial  y se concentran en periodismo de investigación,  educación cívica y contenido cultural.

  4. Alianzas estratégicas: Colaboran con universidades, institutos de aprendizaje, ONGs y organizaciones internacionales de medios de comunicación para mejorar la calidad del contenido y facilitar la financiación.

  5. Participación de la audiencia e innovación: Realizan consultas públicas de opinión para comprender las preferencias de los espectadores y para adaptar la programación según nichos de oportunidad que no están siendo cubiertos por los medios privados tradicionales.

El líder de turno del SINART debe actuar con personalidad, firmeza, y responsabilidad, para enfocarse en la independencia editorial, garantizar una financiación sostenible y asesorarse por notables que puedan darle los argumentos para filtrar las tentaciones del presidente de turno, del Gobierno Central, que va a continuar ejerciendo presión para someter al Sistema como instrumento de publicidad. De no poder darle giro al timón, el Sistema seguirá perdiendo credibilidad, audiencia y terminará renunciando a su Misión. Debemos detener esta agonía.

Si el sistema fracasará y llegase al extremo de ser cerrado, Costa Rica entera será el gran perdedor, perderemos aún más imagen de país culto y ejemplar. Nuestra única carta es facilitar para que el “líder de turno” comprenda, acepte y conceda mayor grado de independencia al sistema para que se pueda corregir su pecado original.

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