Juan Ramón Rojas: “Los libros son amigos silenciosos que siempre están disponibles”
María Isabel Solís | Miércoles 9 de Abril, 2025
Juan Ramón Rojas Porras es un periodista y escritor que laboró en diferentes medios de comunicación colectiva de Costa Rica y se destacó como corresponsal de Centroamérica en diversas agencias noticias. Es un voraz lector y asegura que los libros son amigos silenciosos que siempre están disponibles.
Su infancia no fue fácil, pues nació en una zona rural de Guanacaste y creció con una familia compuesta por 11 hermanos. Estudió en una escuela unidocente, pero se quedó sin escuela cuando estaba en quinto grado.
Aquella circunstancia fue difícil para aquel niño inquieto que crecía en medio de privaciones materiales y que, posteriormente, migra con su familia hacia San José en busca de mejores condiciones de vida.
Las dificultades que tuvo para darle continuidad a su formación académica básica, no le impidieron hacer parte de su secundaria en el colegio nocturno Justo Facio en San José y sacar el bachillerato por madurez a los 24 años.
Sus inquietudes lo llevaron a ingresar a la Universidad de Costa Rica cuando tenía 26 años ahí toma la decisión de estudiar Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo.
A partir de aquel momento, Rojas empieza hacer las primeras armas en el mundo periodístico, avanza y logra insertarse en la cobertura noticiosa relacionada con los acontecimientos bélicos que se desarrollaban en una encendida Centroamérica. Aquella carrera fue absorbente y no le quedaba tiempo para nada.
Resurge el escritor
Una vez que salió de su vida laboral, resurgió una vocación que recuerda tenía desde niño cuando escribió algunos cuentos y poesías, pero que no conservó porque pensó que no tenían ningún valor, sin embargo, una vez liberado del trajín periodístico empezó a escribir y así surgió Desertor, su primera novela publicada bajo el sello Uruk Editores.
No se quedó contento únicamente con aquella publicación y dio rienda suelta a su segunda obra: Este gris laberinto que son 7 cuentos de temáticas diferentes sobre dramas cotidianos y la aspiración humana de salir avante de ciertos lugares, aunque se esté en lugares oscuros.
Luego nació Juan Garita, una historia de un escritor costumbrista quien era sacerdote en la provincia de Cartago y que había estudiado en Nicaragua. En ese libro, Rojas hace una semblanza del escritor y analiza sus textos.
La producción literaria de Rojas no queda allí. Publica su cuarta novela: En los últimos días,que narra la participación de los ticos en la guerra contra Somoza. Es la historia de una familia humilde que migra a San José y se ubica en los barrios del Sur. El joven logra estudiar en la UCR donde absorbe las ideas revolucionarias, se hace de una novia con convicciones similares y se encuentra en la disyuntiva: continuar con sus convicciones o vivir cómodamente. Se decanta por la primera opción.
Su pasión por las letras no lo deja en paz y publica su quinto libro Guayabo: historia de un latifundio. Más tarde nace su sexto obra, titulada La Vigilia y el Sueño que consiste en una compilación de historias cortas que se desarrollan en el contexto centroamericano.
Su última obra, Libros, Autores y Lecturas, la empezó a escribir 10 años atrás como notas sueltas, sin embargo, tomó la decisión de compilarlas y publicarlas bajo el sello de Uruk, dentro de ellas incluye una entrevista que le hizo al escritor costarricense José León Sánchez y tomó la decisión de incorporarla en el libro cuando se enteró de su muerte.
Dos de sus publicaciones han sido leídas por las personas que integran el Club de Lectura del COLPER y recibieron muy buena crítica. Los lectores destacaron el conocimiento del contexto histórico centroamericano y el drama que expone, el cual permite recordar aquellos acontecimientos que conmovieron al istmo y cuyas secuelas aún persisten.
Para Rojas, la mayor parte de los escritores en Costa Rica no viven de la venta de sus libros, pero lo hacen por pasión: escribir y leer es una gran terapia. Asegura que los libros son una exploración permanente del comportamiento humano, se deben escudriñar a sus personajes: reir, sufrir y llorar con ellos. Los personajes y los escenarios toman su propia dinámica. os libros son amigos silenciosos que siempre están disponibles.





