Primera Plana


"Hay que empezar a hablar de la crisis de la televisión"

Soledad Mena Primera Plana | Jueves 16 de Octubre, 2014

El I Congreso de Comunicación-Ingeniero Carlos Manuel Reyes, celebrado en el mes de setiembre, contó con la participación del periodista y escritor español Ignacio Ramonet, especialista en geopolítica y estrategia internacional.

Bajo el título "Medios de Comunicación y Democracia", Ramonet centró su exposición en la importancia de desarrollar en cada país una red de medios de comunicación compleja en la que coexistan el sector público, comunitario y privado, a fin de garantizar la pluralidad de contenido informativo en las agendas mediáticas.

El periodista insistió en la necesidad de utilizar de manera correcta el concepto espacio público, “que es el lugar donde están los medios públicos y los medios privados, por lo que manipular la información en el espacio público es el meollo de la construcción del poder". 

Se hace entonces necesario conocer la estructura de la propiedad de los medios privados "porque ninguno es ajeno a la política, como tampoco es cierto que sólo hagan política los que están en contra del modelo neoliberal de la globalización”, sentenció.

Haciendo referencia al modelo europeo de comunicación, el español, radicado en Francia, ofreció como ejemplo de la manipulación de contenido a favor de los intereses económicos de las grandes empresas, la línea editorial del periódico español El País con respecto al rechazo empecinado ante la ley de medios que en Venezuela, Bolivia o Ecuador intenta garantizar la pluralidad de voces.

Su director, Antonio Caño, reconoció abiertamente el pasado cinco de mayo que la misión del periódico que lidera no es la de informar objetivamente, sino la de cambiar gobiernos en América Latina, específicamente basándose en que Venezuela no es una democracia a pesar de que en los últimos 16 años haya habido 19 consultas populares de importancia nacional en este país. “Para que un país sea democrático o no, que haya elecciones no tiene importancia”, concluyó Ramonet al hilo de este caso periodístico español.

Realidad mediática

A lo largo de su discurso, Ramonet realizó un recorrido por la situación actual de los medios audiovisuales de comunicación ofreciendo datos de las últimas encuestas, por ejemplo en el caso de Francia, donde las personas mayores de cuatro años pasan un promedio de 3 horas 50 minutos delante de las pantallas de televisión, cuya programación es básicamente entretenimiento, ocio y deporte. Apenas una pequeña fracción de tiempo es la que se dedica a la política, con la intención -según Ramonet- de crear votantes desinformados que van a tomar decisiones políticas irracionales.

Uno de los principales obstáculos para el desarrollo de un correcto periodismo es, asimismo, que los medios de comunicación se utilizan como armas en la guerra mediática, han abandonado su función de cuarto poder y no sólo han dejado de defender a los ciudadanos, sino que la mayoría de las veces funcionan en contra de los intereses de los ciudadanos.

Aunque evidentemente las realidades de los medios varían de un país a otro, en el caso de América Latina, inmersa en plena guerra mediática, cuando los medios se convierten en hostiles y agresivos, los medios de comunicación públicos son herramientas en defensa de los gobiernos atacados y eso “no debe continuar porque puede ser contraproducente: ante un cambio de gobierno la oposición controlaría medios privados y públicos, situación nada deseable para ninguna sociedad”, explicó el conferencista.

Retos actuales

De vuelta al sector audiovisual, el especialista recordó que Internet está cambiando la tendencia en el consumo de televisión, de manera que la mayoría de los jóvenes utilizan la red mundial para ver los programas que les interesa, en el momento preciso en el que les apetece y sin estar sujetos al horario de programación del canal.

“Hay que empezar a hablar de la crisis de la televisión y no sólo de la crisis de la prensa” -sugiere Ramonet, y agrega que los medios deben adaptarse a esta nueva realidad y enfrentar la migración de los jóvenes de la televisión a todo tipo de pantallas inteligentes.

“No sabemos aún cuál será el nuevo paisaje, pero los medios públicos tienen una necesidad de anticipar esta necesidad si no quieren desaparecer”, advirtió. 

Ignacio Ramonet concluyó su ponencia insistiendo en los dos principales desafíos actuales de los medios públicos: por un lado, garantizar el derecho de acceso de grupos sociales y políticos a todos los medios, especialmente los públicos y, por otro, producir programas que sean populares y de alta calidad artística y/o informativa con el fin de atraer una audiencia importante en volumen.

Esto sin olvidar que no sólo los medios públicos tienen retos que afrontar; el Estado, además, debe contribuir a la creación de medios públicos que permitan a los ciudadanos elegir entre medios públicos, comunitarios o privados.
 

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